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Mostrando entradas de marzo, 2014

El mundo a través de sus ojos

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Que bonito es ver el mundo a través de los ojos de tu hijo. Ver su cara de asombro cada vez que un pájaro revolotea a su alrededor, su alegría cuando te ve después de un rato sin estar juntos... Cada día está lleno de cosas nuevas e increíbles que se reflejan en su cara. No hay nada más maravilloso que ver su cara de total concentración cuando juega con sus juguetes él solito, ni mayor sensación de plenitud que la que sientes cuando lo ves dormir plácidamente en su cama, agarrado a su peluche favorito y con el chupete en la boca...
Te dicen que un hijo lo es todo, y no sabes qué gran verdad es esa hasta que lo vives. No sabes hasta que punto nada más importa cuando él te viene, te da un beso, te abraza fuerte y te dice con sus palabras que te quiere. 
Espero que me disculpéis este ataque de sentimientos, pero hay cosas de ser padres que no tienen barreras ni entienden de fronteras. Y este post va de eso, de ser padres. No importa donde. Y habla de la nostalgia, de ver que con sólo algo…

El ataque de los virus

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En la última entrada os contamos que Iago venía de varios días de estar malito. Pues bien, no hace ni un mes de aquello, y ya tuvimos que pasar por el hospital dos veces. Una temperatura de casi cuarenta de fiebre es más que suficiente para asustar a cualquier padre, pero más si cabe a unos padres primerizos a más de diez mil kilómetros de su hábitat natural.

Lo peor de todo es la sensación de impotencia de ver a tu hijo pasarlo mal, no tener casi ni fuerza para protestar y no tener ni idea de que es lo que le duele o le produce la fiebre. Porque esta última vez parece que estaba claro que tenía agmidalitis, pero las dos anteriores no. Sólo fiebre, sin otros síntomas. Y no. Internet no ayuda.

La visita al médico aquí es, como todo, una aventura. Las dos veces nos coincidió fin de semana, y su pediatra no pudo verle, porque aquí somos muchos y las citas hay que pedirlas con tiempo o estás perdido, así que tuvimos que ver al doctor que estaba de guardia, cada vez uno distinto, y eso hac…