El nido en tamaño mini

Se conoce como Síndrome del Nido a un tipo de conducta que se produce con frecuencia en las mujeres embarazadas consistente en incrementar el tiempo dedicado al orden y limpieza de la casa, a poner en orden las estancias, lavar las ropas, etc. Este tipo de conducta se da principalmente en el tercer trimestre del embarazo, es decir en fechas que se acercan a término. Algunos expertos plantean como hipótesis para explicar esta conducta que es una forma de afrontar la ansiedad ante la llegada del nuevo bebé, o como deseo de controlar la nueva situación. En todo caso esta actividad provoca sensación de tranquilidad y confianza a la futura madre.

 Pues en esas estamos, con el síndrome afectando de pleno...(diría Dani que yo tengo ese síndrome todo el año con o sin embarazo).

  Está muy bien y es algo precioso eso de preparar todo para la llegada del nuevo miembro de la familia. Pero cuando vives en una ciudad como Hong Kong, donde el espacio escasea y los pisos son de tamaño Pinypon, la cosa puede llegar a complicarse y ese sentimiento de ilusión a veces se transforma en agobio por no saber donde encaja la siguiente pieza del puzzle. 
La cuestión es que, contrariando cualquier expectativa, lo estoy llevando genial y me está gustando mucho el resultado final. Ahora mismo en casa tenemos un lema: ¨ceder para ganar ¨ ya que es eso lo que estamos sintiendo, que todos tenemos que ceder un poquito de nuestro espacio y renunciar a alguna que otra cosa pero para que las ganancias sean muchas. Es mas, creemos que hasta la casa en sí está ganando.


 Todos estamos esperando la llegada de Roque con muchas ganas pero con absoluta tranquilidad. Iago es el que mas ansioso está, pero tanto Dani como yo tenemos muchas ganas de disfrutar del embarazo todavía. Sabemos que todo pasa muy rápido, por lo que no tenemos prisa por nada. Queremos seguir poniéndole música a Roque cada noche y seguir escribiéndole cosas con la crema a la barriga para hidratarla. Yo personalmente cada día me encuentro mejor con mas energía, es algo raro pero me siento hasta mas ágil.

 Y ahora vamos a la parte mas complicada. ¿Como se hace para meter todas las cosas de un bebe en una casa de poco mas de 600 sqf cuando ya tienes otro niño con un arsenal de juguetes? pues aprovechando absolutamente cada rincón. Nosotros que somos de faiado, rocho y galpón,  tenemos que tener un trastero alquilado en la otra punta de la ciudad, al cual tenemos que ir en taxi cada vez que queremos llevar algo. Pero la verdad es que nos hace un montón de servicio por que allí dejamos maletas, ropa de invierno o verano... en fin todo lo que podemos.

Iago cedió muy amablemente parte de su habitación para poner juguetes de bebé y estamos intentando que ceda su cajonera de pañales XL para poner pañales de recién nacido, aunque he de decir que con poco éxito por ahora. Sí, lo sé, es muy mayor para llevar pañal, pero es algo que tampoco me preocupa demasiado. Él no se siente preparado y por nuestra parte no va a tener presión excesiva para dejar de usarlo.
En nuestra habitación está la cuna, hay que tener cuidado cuando te levantas de la cama medio dormido por que el espacio entre la cama y la cuna es bastante reducido pero bueno aun así, allí está y esas primeras noches que lo hay que poner al pecho cada tres horas va a ser genial solo tener q estirar los brazos para volverlo a meter en la cuna jejejejeje.

 Su cambiador está encima de unas cajoneras, !!!!!benditas cajoneras de Ikea!!!!, ésta sí que fue la idea  mas TOP ( como diría mi hermano.) Aprovechamos cada esquina que quedaba libre en la casa con cajoneras de diferentes tamaños y ahí es donde pusimos toda su ropita, que entre la que hereda de su hermano y toda la que mami le ha ido comprando (no me puedo resistir) tiene un montonazo ya.
 Un par de armarios a la entrada de la casa, un poquito de decoración con stickers para las paredes, unas luces y vualà, casa lista.
 El carro, que aquí es super importante porque lo usas absolutamente para todo, fue quizás una de las cosas que mas nos ha costado y a la que mas vueltas le dimos para decidirnos. Con el Bugaboo bee de Iago estábamos bastante contentos porque era muy manejable, pero cada dos por tres teníamos que cambiar ruedas por que se nos enganchaban en las escaleras del metro. Queriamos uno robusto, pero que se pudiese plegar en una pieza, asi que al final optamos por el Recaro de Babyzen porque ademas se pude usar hasta los 4 años, asi que muchas veces a Roque le tocará ir en la mochila portabebés y a Iago en el carro.

  La hamaca la tenemos por ahora sobre un baúl en nuestra habitación y con la pelota de pilates (con la que hago los ejercicios prenatales) encima. Estéticamente queda muy muy mal pero prontito la hamaca ya estara con su dueño encima y la pelota desinflada.
 Y poco más, dentro de 2 días entraremos en la semana 37 (la semana en la que nació Iago), y puede ser que Roque se anime también a nacer en esa semana. O no, yo prefiero que se espere un par de semanas mas pero como en esto no voy a tener ni voz ni voto, que venga cuando él quiera, que aquí hay tres personas que lo estamos esperando para darle todo el amor del mundo.
 La próxima vez que escriba igual es sobre como es dar a luz en Hong Kong, o quizás no y aún sigamos con barrigola ... se verá!








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